Recientemente, un nuevo estudio estadounidense sugirió que limitar la conducción de los adolescentes los sábados por la noche reduciría significativamente el número de muertes por conducir en estado de ebriedad. Los resultados del estudio muestran que casi la mitad de las muertes por conducir en estado de ebriedad ocurren por la noche o durante los fines de semana.
El autor principal del estudio, el Dr. Scott Hoddland, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, señaló que la gran mayoría de los jóvenes que fallecen en accidentes relacionados con el alcohol pierden la vida los viernes y sábados por la noche. Añadió que los padres podrían plantearse limitar la cantidad de tiempo que los jóvenes conducen a altas horas de la noche durante los fines de semana.
Hadland señaló que los adolescentes que no conducen bajo los efectos del alcohol siguen teniendo más probabilidades de morir a manos de adultos que sí lo hacen durante las noches de fin de semana.
Los investigadores examinaron y analizaron los accidentes ocurridos entre los años 2000 y 2013. Descubrieron que las muertes por conducir en estado de ebriedad eran mucho menos probables en los estados con la combinación más estricta de leyes. Durante el período de estudio, se registraron un total de 84 756 muertes por accidentes de tráfico entre personas de 20 años o menos. De estas cifras, 23 757 correspondieron a colisiones relacionadas con el alcohol.
Estadísticas
- Los conductores jóvenes de entre 16 y 20 años tienen 17 veces más probabilidades de morir en un accidente de tráfico cuando su nivel de alcohol en sangre es del 0,08 % que cuando no han bebido.
- Uno de cada siete adolescentes se da atracones de alcohol, pero solo uno de cada 100 padres cree que sus hijos lo hacen.
- Más del 40 % de los alumnos de décimo grado consumen alcohol, y los jóvenes que empiezan a beber a una edad temprana tienen siete veces más probabilidades de verse involucrados en un accidente relacionado con el alcohol.
Conducir bajo los efectos del alcohol y los adolescentes al volante
Este nuevo estudio debería crear conciencia sobre los peligros de conducir bajo los efectos del alcohol entre los conductores adolescentes. El alcohol y los adolescentes pueden ser una combinación mortal. Si tienes hijos en casa que van a conducir sus propios vehículos en el futuro, asegúrate de que reciban la formación adecuada antes de entregarles las llaves del auto. Como padres, es nuestra responsabilidad guiar a nuestros hijos hacia una conducción segura.
Nuestro objetivo final es formar conductores adolescentes con buenas habilidades al volante y una actitud adecuada en la carretera. Para lograrlo, podemos empezar por hablar con nuestras hijas e hijos sobre los peligros del alcohol y las consecuencias a las que se enfrentan si infringen la ley. Asimismo, es importante dar buen ejemplo y ser modelos a seguir en materia de conducción responsable. Las muertes y lesiones causadas por la conducción bajo los efectos del alcohol se pueden prevenir. Hagamos que nuestros conductores adolescentes se den cuenta de que la seguridad es lo primero.
